lunes, 5 de enero de 2026

 


La Consciencia Pura es el "vehículo" que el Ser Inmanifestado utiliza para manifestarse. Dentro de ella, opera la Mente Universal: el motor de pensamientos que imagina y proyecta este mundo.

Nuestros personajes no son lo que creemos; son imágenes imaginadas por esa Mente. Nuestra realidad es virtual, en realidad.

La jerarquía es clara: la Mente Universal emana de la Consciencia Pura, y esta, a su vez, del Ser Inmanifestado. Todo lo que percibimos —el mundo fenoménico y los personajes que lo habitan— conforma el "Estado Manifestado del Ser". Somos el Ser manifestado: Uno solo, aunque soñemos ser muchos en universos diversos.

Los maestros repiten hasta el cansancio que "Todos somos Uno". Pero esta no es una frase romántica, es una verdad metafísica: el común denominador de nuestras identidades es la Mente Universal.

A ras del suelo, con nuestros limitados ojos físicos, nos percibimos como seres separados. Vemos formas humanas moviéndose en direcciones opuestas, como si fueran los tentáculos de un pulpo con vida propia. Mientras un tentáculo se entierra en la arena, otro se alza hacia la superficie. Parecen independientes, pero son el mismo pulpo.

Tú y "los otros" son solo los tentáculos de este Pulpo Metafísico. A nivel de forma, en el mundo físico, las diferencias saltan a la vista; a nivel de esencia, no hay distinción. Solo hay No-Dualidad.

Por eso, como nos recuerda la lección 95 de Un Curso de Milagros:

"Soy un solo Ser, unido a mi Creador, uno con cada aspecto de la Creación, dotado de una paz y un poder infinitos".

- Gurumau -




domingo, 4 de enero de 2026

COMPRENDER PARA ACEPTAR


Si algo te molesta del mundo, es porque no lo has podido aceptar. Y no lo has podido aceptar porque no lo has comprendido. Cuando comprendas la irrealidad del mundo, lo aceptarás.

Los sabios ven el mundo igual que nosotros; la única diferencia es que ellos ya no se dejan engañar por las ilusiones. Saben que no hay nada real aquí.

"No le des realidad", "No lo hagas real", les decía  Sathya Sai Baba a sus discípulos cuando venían a lamentarse con Él por alguna desgracia. También, cuando alguien le preguntaba su opinión acerca de dicha tragedia, el Maestro contestaba: "Muy Feliz", "Muy Feliz". Tras el desconcierto inicial, emergía la Verdad: lo que para el ego es un drama, para la Consciencia es solo un movimiento neutro dentro de Sí misma. Una ilusión más dentro del sueño que la Consciencia proyecta; una sombra que se disolverá en la nada porque nunca existió realmente, igual que cada mañana, al abrir los ojos, se disuelven las ensoñaciones de la noche previa.

El tema central, la columna vertebral de las 1,376 páginas de Un curso de milagros, es la práctica del Perdón. Y el Perdón del que nos habla el Curso no es otra cosa que tomar consciencia de que lo que sucede son solo ilusiones y no la realidad. Así, el Perdón es deshacer las ilusiones; desvanecerlas en nuestro entendimiento como el espejismo que son.

Solo lo que es permanente y no cambia puede considerarse Real. En el mundo fenoménico, todo aparece en un momento para desaparecer en otro; por eso, todo lo que sucede son espejismos a los ojos de la Eternidad.

El objetivo es deshacer la falsa creencia de existir como un ser separado de nuestra fuente. La lección 326 del Curso dice: "He de ser por siempre un efecto de Dios. Padre, fui creado en Tu Mente como un Pensamiento santo que nunca abandonó su hogar". Sigo siendo tal como Dios me creó; el Efecto y la Causa son indistinguibles.

En Advaita se sentencia: "Tat Tvam Asi" (Tú eres Eso). La ilusión de existir como un personaje limitado, carente y mortal debe desaparecer. La identificación con el Ser Supremo debe florecer.

Solo cuando comprendemos que el problema no es real, sino "temporal y transitoriamente aparente", podemos aceptarlo de verdad. La aceptación no implica inacción; se trata de desvincularnos internamente de la situación. Significa que, aunque el cuerpo actúe, nuestro ser interior permanece sereno. Estamos en paz incluso en medio de la tormenta. La verdadera aceptación nos libera del sufrimiento y nos permite enfrentar los desafíos desde la claridad absoluta. En esta paz, encontramos la verdadera libertad.

No importa lo que ocurra en el escenario del mundo; lo único vital es no creértelo. Nada de lo que percibes bajo el yugo del tiempo existe en la Eternidad. Tu verdadera morada está más allá de la propia Consciencia, en lo increado e incognoscible: ese manantial vacío que es, en sí mismo, potencialidad pura.

Que la dichosa paz de sentirte unido al Infinito sin forma no se pierda por nada que acontezca en el mundo finito de la forma.

— Gurumau —



viernes, 2 de enero de 2026

MAPA PARA ENCONTRAR LA VERDAD.



La verdad solo puede ser percibida por una mente en silencio. Aquella que se atreve a dejar de buscar dentro de un mapa de papel donde supuestamente se encuentra el camino hacia la verdad y, en cambio, se decide a experimentarla de inmediato en el sitio en donde ya se encuentra instalada.

- Gurumau -

 

EL SUFRIMIENTO Y LA VERDAD

El Curso de Milagros y la Filosofía Advaita de la No Dualidad se pueden resumir en las siguientes 2 frases: El sufrimiento es la ausencia d...