miércoles, 25 de septiembre de 2024

MUNDO PERDONADO

 



En la filosofía Advaita de la No Dualidad, se concibe al mundo como una ilusión. Los sabios de la antiguedad la llamaban "Maya" y en nuestros días algunos le llaman "Matrix". Se dice que la naturaleza de nuestra realidad es una ilusión dado que todo lo que aparece dentro de ella es impermanente. Esto es, todo surge en un momento para desaparecer en otro, y por lo tanto, su naturaleza es efímera e insustancial. Lo único realmente verdadero y permanente es "el inefable campo de infinitas posibilidades", del cual el mundo manifestado emerge. ( a este campo también se le llama: "el Ser Absoluto inmanifestado" o "la Realidad Última" entre otros varios términos).
Por desconcertante que pueda parecernos, la verdad es que nosotros no somos ni el personaje que está en el mundo, ni el mundo mismo, sino aquello que hace posible todo ello.
Nuestra verdadera naturaleza es la fuente misma del Universo, la esencia de la existencia. Así, la liberación del sufrimiento se alcanza cuando somos capaces de vislumbrar la invulnerabilidad de nuestra verdadera naturaleza.
Estas mismas ideas las plantea, de manera similar, "El Curso de Milagros", donde la liberación del sufrimiento es una consecuencia natural que ocurre cada vez que deshacemos las ilusiones. Bajo este contexto, "el milagro" es la paz dichosa que experimentamos al recordar la naturaleza irreal del mundo.
El Curso de Milagros nos dice:
"Nada real puede ser amenazado.
Nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios."
Esto significa:
Nada real puede ser amenazado (o sea, nuestro Ser eterno).
Nada irreal existe (es decir, el mundo, sus problemas y horrores).
En esto radica la paz de Dios.
Asimismo, "El Curso de Milagros" propone un método para deshacer las ilusiones, llamado "el Perdón". Perdonar es la acción de tomar consciencia de que todo lo que sucede es solo una ilusión y no la realidad. Esta acción se lleva a cabo eligiendo, a cada momento, "el sistema de pensamientos correctivos de la mente recta", que nos conduce al recuerdo de la verdad, en lugar de "el sistema de pensamientos errados de la mente-ego"', el cual nos encarcela en la creencia de que somos un cuerpo con un personaje dentro de él, limitándonos a concebirnos como individuos separados, carentes y mortales.
Si algo te molesta del mundo, es porque no lo has podido aceptar. Y no lo has podido aceptar porque no lo has podido comprender. Cuando comprendas la irrealidad del mundo, lo aceptarás.
El mundo perdonado es aquel que ya no te causa dolor, pues has comprendido que es solo una proyección ilusoria de la Mente, una especie de sueño efímero, transitorio y no real. Es una experiencia onírica que se puede vivir y sentir como totalmente real, pero que deja de existir una vez que despiertas. Ese bello sueño y esa horrible pesadilla que alguna vez experimentaste al dormir, se desvanecen en la nada, pues nunca fueron nada, solo imágenes transitorias, imaginadas (proyectadas) por la Mente e iluminadas por la luz de la Consciencia.
Así como el silencio es la base que hace posible la creación de todo tipo de música, de igual forma "el silencio de la Realidad Última" es la base subyacente que hace posible todo tipo de manifestación.
La liberación de todo dolor emocional causado por lo que sucede en el mundo solo es posible cuando nos desidentificamos de nuestra individualidad y nos identificamos con la Totalidad; cuando dejamos de ser "la creatura" y nos reconocemos como "el Creador". Cuando dejamos de creernos un sujeto manifestado y reconocemos ser la fuente misma de toda manifestación.
Para mantener nuestra paz y dicha, lo importante no debe ser lo que está sucediendo en el mundo ilusorio; lo importante es no creérselo. Ten presente siempre que nada de lo que ves en este mundo temporal existirá en la eternidad, lugar donde realmente mora nuestro verdadero Ser.
El sufrimiento solo surge y se retroalimenta en la mente del ego.
En la mente clara (la que sabe que es el propio Absoluto), este no tiene ningún poder.
-Gurumau -


martes, 24 de septiembre de 2024

VERDADERO AMOR

 


El Amor Divino es el único y verdadero amor. Lo que solemos llamar amor es, en realidad, un "amor del ego" o "ego-amor", el cual se encuentra condicionado por intereses personales. Amamos aquello que nos parece conveniente o provechoso, lo que nos lleva a elegir qué amar y qué no.

Sin embargo, ya somos Amor Divino. Ese es nuestro estado natural: EXISTENCIA, CONSCIENCIA y PLENITUD DICHOSA (Sat-Chit-Ananda). Pero este estado sublime se oculta a nuestro entendimiento debido a una creencia: "Soy una persona". Creemos ser un ser independiente, un individuo separado del resto del Universo.

Cuando nos identificamos como personas, surge la dualidad. Aparece la separación entre "yo" y "los otros". Esta separación genera miedo: temor a que otros nos hagan daño. En última instancia, ese temor se convierte en odio.

Solo cuando comprendemos que no somos una persona individual, sino Consciencia ilimitada —la misma que se manifiesta en todas las formas de existencia—, podemos empezar a amar de manera natural, sincera y espontánea a todo y a todos.

En ese momento, entendemos que todo lo que vemos no es más que otra versión de nosotros mismos. No de nuestro personaje limitado, sino de la Consciencia ilimitada que realmente somos.

Todo lo que perciben nuestros sentidos, tanto en la vigilia como en los sueños, son manifestaciones de nosotros mismos como Consciencia. Con esta profunda realización, ahora nos reconocemos siendo todo; caemos en la cuenta de que todo lo que vemos son versiones diferentes de nuestro mismo Ser.

"Amarás a tu prójimo como a ti mismo" solo será posible realizarlo cuando hayamos comprendido que "TODO eres tú mismo". Tú, como Consciencia ilimitada, eres la fuente de todo el Universo, incluido el personaje limitado, carente y mortal que ahora crees ser.

Cuando decimos que amamos a Dios, desde la perspectiva humana, en realidad estamos practicando un amor del ego: un amor pedigüeño y convenenciero. Lo hacemos con el deseo de recibir favores y protección. Por eso, Sathya Sai Baba nos enseñó que no basta con amar a Dios, sino que, metafóricamente hablando, debemos también ser amados por Él.

Haciendo referencia a un pasaje del Bhagavad Gita, el Maestro nos lo explicó de esta bella forma:

"¿Cuándo recibimos verdaderamente la Gracia de Dios? El Señor reveló que le complace la devoción de quienes buscan Su Gracia: 'El hombre devoto me es querido'. El hombre puede decir con orgullo que ama a Dios, pero eso solo lo lleva a la mitad del camino. No es suficiente. ¿Ha respondido Dios con 'él me es querido'? Solo entonces podrá decir que ha alcanzado la Gracia".

Plotino sentenció: "No se puede conocer a Dios, solo se puede ser Dios". Y solo podemos serlo cuando nos sentimos unidos a Él. Esta unión se comprende intuitivamente al trascender nuestra identificación con el personaje finito. Lo único que impide sentir esta unión es la mente: la mente autolimitante es el obstáculo.

Ser amados por Dios significa haber recibido la Gracia de reconocernos como Su reflejo. Es darnos cuenta de que somos el Ser Absoluto manifestándose a través de la Consciencia ilimitada en este mismo instante. Somos Dios soñando ser un personaje humano. Desde esta perspectiva, podemos contemplar todo con claro entendimiento y dichosa paz. Este estado de Consciencia es, a la vez, "la Gracia de Dios" y "el Verdadero Amor".

— Gurumau —


En el siguiente enlace podrás escuchar en video la transcripción de esta publicación: https://www.youtube.com/watch?v=lEs4giBT95Q


domingo, 22 de septiembre de 2024

¿Quién es Gurumau?

 




Gurumau no es nadie importante que valga la pena conocer.
Es un simple mensajero de la Consciencia. Igual de irrelevante que el cartero que trae una carta al buzón de nuestra casa. A lo que debe prestarse atención es al mensaje que contiene la carta.
La carta que Gurumau trae para ti es una invitación:
"Los invito a sumergirse en la esencia pura de la existencia.
Esta esencia es el vacío divino que da vida a cada manifestación y permite que florezcan cada estrella, cada suspiro, cada pensamiento. En este reino de Consciencia, las fronteras se desvanecen y no hay separación entre individuo, cuerpo, mundo o lo Divino. No existe división entre el sujeto que ve y aquello que es visto, ni entre lo descriptible y lo inefable, ni entre lo finito y lo infinito.
Así como la gota de lluvia pierde su pequeña forma al caer sobre la inmensidad del océano y se convierte en el propio mar, de manera semejante, nosotros perderemos la limitación de nuestro pequeño personaje al vislumbrar la verdad del Ser. Nos convertiremos en parte del vasto océano de la existencia, fusionando nuestra esencia con la infinitud de lo que eternamente es.
La clave reside en liberarse de los conceptos y vivir plenamente en la presencia silenciosa y eterna del Ser. La Consciencia representa el estado supremo de unicidad y totalidad. Es el lienzo en el cual se pintan las galaxias y florecen los sueños.
Los invito a dejar que los conceptos se desvanezcan como la noche al salir el sol y a sumergirse en la quietud del silencio. Desde ahí podemos presenciar apaciblemente la danza sin fin de lo que realmente es y existe. En este mágico reino, lo perceptible se convierte en un poema sin palabras."
Si te vuelves a preguntar quién es Gurumau, lo único que puedo decirte es: "Yo soy tú, hablándote a través de mí, porque ambos somos la misma Consciencia, el Mismo Ser".
- Gurumau -

EL SUFRIMIENTO Y LA VERDAD

El Curso de Milagros y la Filosofía Advaita de la No Dualidad se pueden resumir en las siguientes 2 frases: El sufrimiento es la ausencia d...